14.5.10

Esta era mi casa en Canadá. Aun asi, nosotros teniamos la puerta pintada de color verde, y la entrada al garage tambien. En los canteros siempre teniamos flores. Las ventanas de abajo a la izquierda era la sala mas linda de la casa. Arriba, el balcón, al cual se entraba por la cocina. La ventana a la derecha del balcón era la del comedor de la cocina. Las ventanas arriba de la puerta, y aquellas a la derecha eran las del living. Las de arriba, a la derecha, eran las del cuarto de mis papás. Las del medio eran las del baño. Y las de la izquierda, mi cuarto. No se ven las del cuarto de mi hermano porque estas estaban en el costado. Esta casa era preciosa. Muchisima luz, muy grande, 4 pisos...la extraño mucho. Para halloween siempre la decorabamos. El barrio tambien era precioso. Nuestro vecino nos cortaba el pasto, y los otros tenian una gatita que era mi amiga y se metia en nuestra casa a veces. Una vez al año se hacia una feria de pulgas en todo el barrio, principalmente en nuestra calle. Todos ponian mesas con cosas para vender, se armaban juegos, era casi un carnaval. Que buen barrio.

Este es el edificio al que nos mudamos unos años despues de vivir en la casa. Viviamos en el segundo piso, y la unica ventana que daba al frente era la del cuarto de mi hermano. En esta foto no se ve. Era un departamento muy lindo, similar al que tenemos ahora. Habiamos pintado el balcon para que parezca que tenia pasto en el piso y arbustos en los costados. A los gatos les gustaba mirar a las ardillas. El edificio tenia un jardin atras que llegaba hasta la orilla del Ottawa River. En ese jardin esta enterrado Speedy, el hamster de mi hermano, Hobbes, el primer gatito que tuvimos que murio por el virus FIP, y Spotty, my primera mascota, un guinea pig. Todavia me acuerdo como murió Spotty. Fui a llevarle la cena y vi que no salia de su cuchita. Levante la cuchita y lo encontré tirado, con dificultades para respirar. Pensé que estaba muerto, pero aún le quedaba vida. Por los últimos meses habia tenido un tumor en su cola que hacia que se acumulara su feces y se lo tendriamos que sacar nosotros. Lo pusimos en una cucha aparte, con comida y agua muy cerca de él por si resultaba que queria comer o tomar. Me fui a dormir. A la mañana siguiente, mi papá entro a mi cuarto.
"Ami..."
"Ya sé."
Pedí verlo una ultima vez pero mis padres ya lo habian envuelto y colocado dentro de una caja. Acaricie la tela y aunque sentí su cuerpito, no senti su calor. Bajamos y lo enterramos en el jardín. Como lo quise a ese porotito, por dios.

3 comentarios:

Fluoxetina dijo...

la historia de tu hamster me hizo llorar :/

Ami dijo...

era un guniea pig, no un hamster. pero si, muy triste :(

Chicho dijo...

que lastima...
el porotito :(